[ Back to EurekAlert! ] Public release date: 27-Mar-2008
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Contact: Dr. Cristina Campoy Folgoso
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Universidad de Granada

La leche maternizada debe contener los ácidos grasos omega 3 DHA y omega 6 AA

El desarrollo ocular y cerebral mejora al añadir niveles adecuados del ácido graso omega 3 DHA y el ácido graso omega 6 AA

Esta comunicado está disponible en inglés.

Las nuevas recomendaciones publicadas hoy en el Journal of Perinatal Medicine aconsejan añadir a la leche maternizada los ácidos grasos esenciales DHA (un omega 3) y AA (un omega 6) para garantizar un correcto desarrollo cerebral y ocular en lactantes que son alimentados con leche maternizada. Estas recomendaciones sobre la ingesta de DHA y AA durante la lactancia han sido desarrolladas por un grupo de expertos en salud infantil de 11 países con el respaldo de organizaciones como The World Association of Perinatal Medicine (Asociación Mundial de Medicina Perinatal), Child Health Foundation (Fundación para la Salud Infantil) y la Early Nutrition Foundation (Fundación para la Nutrición perinatal).

En las recomendaciones, el equipo de expertos hace hincapié en que la lactancia materna es el método preferido de alimentación, ya que la leche materna ya contiene DHA y AA. Sin embargo, cuando la madre no puede amamantar o decide no hacerlo, la leche maternizada debería incluir DHA a los niveles recomendados de entre el 0,2% y el 0,5% de ácidos grasos, y la cantidad de AA debería ser igual al nivel de DHA. Los expertos también señalan que la adición de al menos 0,2% de DHA más AA es necesaria para conseguir los beneficios deseados para el proceso del desarrollo.

“En la última década, muchos estudios de investigación han destacado la importancia de los ácidos grasos omega 3 DHA y omega 6 AA en el desarrollo del lactante”, ha señalado Cristina Campoy, del Departamento de Pediatría de la Universidad de Granada. “Es por consiguiente de vital importancia que las mujeres embarazadas y las madres que amamantan consuman cantidades adecuadas de DHA en su propia dieta y, si usan leche maternizada, deberán dar a sus bebés una leche maternizada que contenga los niveles recomendados de DHA y AA”.

Acerca de los ácidos grasos omega 3 DHA y omega 6 AA

El ácido docosahexaenoico, o DHA, es un ácido graso omega 3 poliinsaturado de cadena larga o grasa “buena” que se encuentra en todo el organismo. Es uno de los tipos de grasas estructurales principales en el cerebro y en la retina del ojo, constituyendo hasta un 97 por ciento de los ácidos grasos omega 3 del cerebro y hasta un 93 por ciento de los ácidos grasos omega 3 de la retina.
Asimismo, es un componente clave del corazón.
Los estudios han demostrado que el ácido omega 3 DHA es importante para el desarrollo del cerebro, de los ojos y del sistema nervioso del lactante y se ha demostrado que tiene un efecto beneficioso para la salud a largo plazo2,3,4. Es importante durante todo el embarazo, aunque especialmente durante el tercer trimestre, cuando se produce un desarrollo significativo del cerebro.

El ácido araquidónico, AA, es un ácido graso omega 6 de cadena larga, es decir otra grasa “buena”. Es el principal omega 6 del cerebro, representando aproximadamente el 48 por ciento de los ácidos grasos omega 6. Al igual que el DHA, el ácido graso omega 6 AA es importante para un desarrollo correcto del cerebro en los lactantes. Es también precursor de un grupo de sustancias de tipo hormonal denominados eicosanoides que juegan un papel importante en la inmunidad, la coagulación sanguínea y en otras funciones vitales del organismo.

Los bebés cuyas madres han recibido suplementos de DHA durante el embarazo y que posteriormente les amamantan o bien les dan una leche maternizada suplementada con DHA y AA tienen niveles significativamente superiores de estos nutrientes.1 El desarrollo del cerebro se produce fundamentalmente durante el embarazo y durante los dos primeros años de vida y es en estos momentos cuando los niños tienen mayores necesidades del omega 3 DHA y del omega 6 AA.

DHA y AA en la dieta

La principal fuente de DHA en la dieta es el pescado azul. El AA se encuentra en alimentos como la carne, los huevos y la leche. Mientras que habitualmente la mayoría de las mujeres consumen suficiente cantidad de AA en su dieta, las mujeres que consumen una típica dieta occidental corren el riesgo de tener unos niveles bajos de DHA. Esto podría deberse a que el pescado azul no es uno de los alimentos básicos de una dieta occidental típica. Además de esto, los organismos de expertos han aconsejado a las mujeres embarazadas y que amamantan limitar el consumo de pescado debido a los niveles potencialmente elevados de toxinas, como el mercurio.

La cantidad de ácidos grasos esenciales aportados a los lactantes a través de la ingesta de la madre durante el embarazo y/o durante la lactancia y a través de la leche maternizada es importante. Los lactantes no pueden producir por sí mismos estos ácidos grasos esenciales, motivo por el cual es de vital importancia su aporte a través de la dieta de la madre durante el embarazo y durante la lactancia o en la leche maternizada.

Durante el embarazo y la lactancia las mujeres pueden asegurar un aporte suficiente de DHA a sus bebés consumiendo una dieta rica en DHA que proceda del pescado y las verduras. Las mujeres pueden cumplir las recomendaciones de la ingesta de DHA durante el embarazo consumiendo de una a dos raciones de pescado azul de mar a la semana. Una buena alternativa al pescado azul es tomar suplementos dietéticos de origen vegetal que contengan DHA o tomar alimentos enriquecidos con DHA de origen vegetal.

Las mujeres que no pueden amamantar o que deciden no hacerlo deberían buscar una leche maternizada que incluya la cantidades recomendadas de DHA y AA. Si las cantidades no están indicadas en la etiqueta, las madres deberán consultar a su médico.

Acerca de las recomendaciones:

Las Recomendaciones y Directrices en Medicina Perinatal han sido desarrolladas por un equipo de 19 expertos de 11 países que han revisado las investigaciones y las recomendaciones actuales sobre DHA y AA y han evaluado todos los trabajos en los que se ha investigado cómo el DHA y el AA afectan al desarrollo cerebral y ocular del lactante. El equipo, formado por expertos de Italia, Francia, Alemania, España y Reino Unido, concluyó que a la leche maternizada debe añadirse tanto DHA como AA para procurar estos importantes nutrientes a los bebes alimentados de esta forma y en unos niveles equiparables a los que reciben los niños amamantados. Las directrices también recomiendan que las mujeres embarazadas o que amamantan incluyan cantidades suficientes de DHA en sus dietas para favorecer el desarrollo cerebral y ocular de sus hijos. Las Recomendaciones y Directrices en Medicina Perinatal han sido respaldadas por The World Association of Perinatal Medicine (www.wapm.info), la Early Nutrition Academy (www.metabolicprogramming.org) y la Child Health Foundation (www.kindergesundheit.de)

Las Recomendaciones y Directrices en Medicina Perinatal fueron desarrolladas durante una reunión del Comité Europeo de Expertos en ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga en Perinatología. Este taller científico ha sido financiado por Martek Biosciences. Martek produce life'sDHA™, una fuente de origen vegetal de ácido omega 3, para añadir a alimentos, a la leche maternizada y a los suplementos y life’sAA™, un ácido graso omega 6, para añadir a la leche maternizada.

Resumen de las recomendaciones:

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