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Un estudio internacional en el que participa la Clínica Universitaria junto con otros hospitales españoles, ha demostrado que el Sorafenib, un fármaco que se administra por vía oral, hace que los pacientes con hepatocarcinomas (tumores hepáticos) primarios vivan por término medio un 40% más de lo que lo harían sin recibir el fármaco. El estudio, liderado por el Hospital Clinic de Barcelona, se publicará próximamente en The New England Journal of Medicine.
Esta es una de las conclusiones de una reunión científica, organizada por la Clínica Universitaria de Navarra, que abordó en Pamplona las novedades en el tratamiento sistémico del hepatocarcinoma. Los doctores Ruth Vera García, jefe del Servicio de Oncología Médica del Hospital de Navarra; Javier Bustamante Schneider, del Servicio de Aparato Digestivo del Hospital de Cruces en Bilbao y Mercedes Iñarrairaegui Bastarrica y Bruno Sangro Gómez-Acebo, ambos de la Unidad de Hepatología de la Clínica Universitaria de Navarra, presentaron las novedades en el tratamiento sistémico del hepatocarcinoma. Los doctores coincidieron en resaltar que la alta complejidad de estos pacientes, que muy frecuentemente padecen también una cirrosis hepática, hace que deban ser abordados de manera multidisciplinar y tratados en centros que dispongan de todos los recursos de tratamiento posibles.
El quinto tumor más frecuente
El hepatocarcinoma es el tumor hepático más frecuente, el quinto de mayor incidencia a nivel mundial y la tercera causa de muerte por cáncer en el mundo. En España, como en el resto de la Europa mediterránea, aparecen unos 10 casos por cien mil habitantes y año, lo que supone una tasa de unos 500 casos anuales en España y unos 50 en Navarra. En más de la mitad de los casos se pueden aplicar tratamientos locales curativos como la cirugía, el transplante o la ablación percutánea, o paliativos, como la embolización arterial o la radioembolización con esferas radiactivas. En los demás casos su pronóstico no es bueno, pero en los últimos cinco años han aparecido más de una decena de fármacos, de los denominados agentes biológicos o fármacos dirigidos, cuyo uso en este tumor se está investigando activamente, lo que supone una esperanza real para muchos pacientes. De todos ellos, Sorafenib ha sido el primero en demostrar eficacia y recientemente la Agencia Europea del Medicamento ha autorizado su empleo en este tumor, ya que puede ayudar a prolongar la supervivencia de los pacientes a costa de unos efectos secundarios que, en el 80% de los casos, son manejables con diversas medidas preventivas o terapéuticas.