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Barcelona, España: Los niños nacidos tras la transferencia al útero de un embrión que ha sido congelado y descongelado tienen un mayor peso al nacer que aquellos nacidos de la transferencia de embriones frescos, ha informado hoy (jueves 8 de julio ) un equipo de investigadores daneses a la 24ª reunión anual de la Sociedad Europea de Embriología y Reproducción Humana. Las madres tuvieron embarazos más prolongados, y los niños no presentaron un mayor riesgo de malformaciones congénitas, ha dicho la Dra. Anja Pinborg, del Hospital Universitario de Copenhague Hospital Rigshospitalet, Copenhague, Dinamarca.
Los científicos estudiaron los 1267 niños nacidos en Dinamarca entre 1995 y 2006 tras la transferencia de embriones congelados (FER, en inglés). Se dividió a los niños en tres grupos: los nacidos a partir de embriones de FIV crioconservados (878), los nacidos a partir de embriones de ICSI crioconservados, (310), y 79 respecto a los cuales se ignoraba el método de creación del embrión. Durante ese mismo periodo, nacieron 17.857 niños a raíz de un tratamiento de FIV/ICSI con embriones frescos, y se utilizó a estos niños como grupo de control. Los datos sobre las características de los recién nacidos, incluidas las malformaciones genéticas, se obtuvieron a partir de los registros civiles nacionales daneses.
La congelación de embriones permite a las parejas someterse a varios ciclos de FIV/ICSI a partir de una misma extracción de óvulos. Los embriones se descongelan posteriormente y se reimplantan entre tres y cinco días después de la ovulación exactamente igual que si se utilizaran embriones frescos. Esta técnica ayuda a reducir el número de veces que hay que estimular los ovarios y extraer óvulos.
Los científicos observaron tasas de embarazos múltiples similares en los dos grupos FER (ICSI 11,7% y FIV 14,2%), pero en el grupo de los embriones frescos las tasas fueron considerablemente superiores (ICSI 24,8% y FIV 27,3%). La edad de las madres era significativamente superior en el grupo FER. La duración de la gestación de estas madres fue significativamente más larga, y el peso de los niños al nacer también fue más alto– unos 200 gramos – en el grupo FER. La proporción de niños FER con bajo peso al nacer fue significativamente inferior, como también el porcentaje de partos prematuros.
"Además, el número de niños ingresados en la unidad de cuidados neonatales intensivos fue significativamente inferior en el grupo FER", ha declarado la Dra. Pinborg, "aunque si nos limitamos a los /sigue partos únicos, la diferencia desaparece. Lo más alentador es que no hemos observado un mayor riesgo de malformaciones congénitas en el grupo FER; la prevalencia en este grupo fue de 7,1% comparado con la tasa de 8,8% observada cuando se utilizaron embriones frescos."
Previamente se habían expresado preocupaciones sobre el efecto de la congelación y descongelación de embriones, pero este estudio las ha descartado, afirman los científicos. "Hasta ahora disponíamos de muy pocos datos," dice la Dra. Pinborg. "Sólo existe otro estudio de envergadura realizado a partir de un registro civil – el de Suecia- que arroja resultados similares a los nuestros. Nuestros resultados revisten especial importancia para los países escandinavos, donde se considera que la transferencia selectiva de un único embrión es la regla de oro. Esto significa que la utilización de FER ha aumentado regularmente durante los últimos años. Queríamos asegurarnos de que el procedimiento no tenía efectos adversos sobre los niños", dice la Dra. Pinborg.
"Estos resultados son tranquilizadores, si bien todavía carecemos de subanálisis referentes a las malformaciones y a las secuelas neurológicas de la FER. Pero si nuestros resultados siguen siendo positivos, se podrá aceptar la FER como un procedimiento totalmente seguro, que se puede utilizar aún más a menudo que en la actualidad", comenta.
Resumen nº: O- 122 Jueves, a las 10:00 h, horario de verano (Sala 117)