Esta comunicado está disponible en inglés.
La directora de la investigación, la profesora Maryse Bonduelle, ha dicho hoy (martes) en la 24ª reunión anual de la Sociedad Europea de Embriología y Reproducción Humana celebrada en Barcelona: "Estos resultados son muy tranquilizadores para los niños, los padres y el personal clínico involucrado en los tratamientos de DGP/SGP. Demuestran que la biopsia del embrión practicada en el DGP y SGP no ha tenido ningún efecto adverso sobre el crecimiento o el estado médico de los niños nacidos en un parto único."
El DGP/SGP es un procedimiento invasivo que implica retirar células del embrión antes de transferirlo al útero de la madre, y comprobar que éstas no presentan alteraciones genéticas específicas (como la fibrosis quística o la distrofia muscular de Duchenne). A continuación, los médicos seleccionan únicamente los embriones libres de anomalias para luego ser transferidos. Hasta ahora, se sabía muy poco sobre el efecto de la biopsia del embrión en el desarrollo precoz y el estado de salud de los niños.
La Prof. Bonduelle, jefa del Centro de Genética Médica de la Universitair Ziekenhuis Brussel (Bruselas, Bélgica), y sus colegas compararon a 70 niños nacidos tras un DGP/SGP con un mismo número de niños nacidos tras una ICSI (inyección intracitoplásmica de espermatozoide) o concebidos espontáneamente (CE).
No se hallaron diferencias entre los tres grupos con respecto al peso, altura o circunferencia craneal al nacer y a los dos años, o a las tasas de crecimiento. Los niños nacidos por cesárea fueron más numerosos en el grupo de DGP/SGP que en el grupo de ICSI, pero no se registraron más malformaciones congénitas, ingresos hospitalarios o intervenciones quirúrgicas que en los niños de los grupos de ICSI o CE. Aunque los niños del grupo DGP/SGP fueron sometidos a más exploraciones médicas, el número de resultados anormales observados en dichas exploraciones no difirió significativamente del de los otros dos grupos.
Los niños del grupo DGP/SGP tenían un menor índice de masa corporal (IMC) a los dos años que los niños del grupo CE. La Prof. Bonduelle dice que el motivo de esta diferencia puede estar relacionado con la dieta de los niños. "Observamos que las madres que concibieron tras un DGP/SGP trabajaban menos (trabajaron un 63% del tiempo) que las madres sometidas a ICSI (que trabajaban un 77% del tiempo) y las madres del grupo CE (que trabajaban el 83% del tiempo); los niños del grupo DGP/SGP pasaban menos tiempo en las guarderías. Especulamos que, visto que las madres se quedaban en casa con mayor frecuencia, los niños del grupo DGP/SGP recibían una alimentación distinta, más sana, , y ese puede ser el motivo por el que tuviesen un IMC más saludable."
"Las complicaciones en el embarazo y la edad más avanzada de los progenitores tuvieron mayor presencia en los grupos de DGP/SGP e ICSI, pero es sabido que la presencia de ambos factores es más frecuente en las madres que recurren a la tecnología de reproducción asistida," dice la Prof. Bonduelle. "Las madres y padres de niños del grupo CE eran significativamente más jóvenes en el momento del parto que los de los otros dos grupos, lo cual también contribuye a que surjan menos complicaciones durante la gestación."
Otro trabajo publicado este año por el mismo equipo de investigación ha demostrado que no existe ninguna diferencia entre los niños de los grupos DGP/SGP, ICSI y CE en otras áreas de desarrollo, como el desarrollo motor, mental y socio emocional, y el lenguaje. Los padres tampoco diferían en términos de salud y estrés parental.
Los investigadores prosiguen su estudio de los niños del grupo DGP/SGP, pues de momento no se dispone de cifras suficientes para sacar conclusiones sólidas sobre cualquier diferencia en las tasas de malformaciones graves. Dos niños del grupo DGP/SGP, un niño del grupo ICSI y dos del grupo CE tenían malformaciones importantes. En el grupo DGP/SGP un niño sufría un defecto del septo ventricular (problema cardiaco) y otro niño tenía una hemivertebra con giba (una malformación de las vértebras que causa una joroba). Un niño del grupo ICSI nacido a las 39 semanas de gestación tuvo que ser sometido a una operación de hernia inguinal. En el grupo CE, se intervino quirúrgicamente a un niño con una transposición de las grandes arterias y a otro niño con criptorquidia bilateral.
Se observaron una o varias malformaciones menores en 24 niños del grupo DGP/SGP, en 23 niños del grupo ICSI y en 13 del grupo CE. Las malformaciones menores más frecuentes fueron anomalías de la piel (lunares o manchas y diversas marcas de nacimiento), afectando 18 niños del grupo ICSI (25,7%), 14 niños del grupo DGP/SGP (20%) y 10 del grupo CE (14,3%).
Además, los investigadores descartaron del estudio a los gemelos debido al impacto que los embarazos múltiples pueden tener en relación con los partos prematuros, el bajo peso al nacer, el desarrollo y las malformaciones. "Es imprescindible seguir investigando los resultados comparando los gemelos de los grupos DGP y SGP con los gemelos de los grupos ICSI y CE," concluye la Prof. Bonduelle.
Resumen nº: O-183 Martes de 17:00 a 18:00 h, horario de verano (Sala 113)