(Beijing, China). Altos funcionarios del Ministerio de Agricultura de la China –incluido el ministro del sector, Han Changfu– y del Centro Internacional de la Papa (CIP) estuvieron presentes en la ceremonia formal de suscripción de la creación del Centro Internacional de la Papa para el Asia y el Pacífico (CCCAP por sus siglas en inglés, como se le conocerá en adelante). Con sede en Beijing, el Centro albergará un grupo internacional de científicos y académicos dedicados a la investigación de la papa y el camote. Su trabajó estará dedicado a promover vías para que estos cultivos puedan contribuir de manera más efectiva a la seguridad alimentaria y a la generación de ingresos en China y a la región del Asia y del Pacífico.
Según los cálculos, en los próximos 20 años China necesitará aumentar la producción de alimentos en 100 millones de toneladas debido al crecimiento constante de su población. Se estima que la mitad de ese aumento en la producción provendrá de las papas, lo que subraya la oportunidad de contar con un gran centro enfocado en este alimento de primera necesidad. China es el líder mundial en la producción de papa y camote, con rendimientos equivalentes a 75 millones y 104 millones de toneladas anuales, respectivamente. Más de 1.3 mil millones de personas consumen papas en China, donde también es una buena fuente de dinero en efectivo, especialmente para los agricultores pobres. El camote es un importante alimento básico en las zonas pobres y es cada vez más usado en la alimentación animal, alimentos procesados (por ejemplo, fideos y snacks) y otro tipos de manufacturas industriales (como almidón, azúcares, alcohol).
"Gracias a nuestra colaboración con el CIP se han efectuado notables progresos en tres áreas clave. La primera incluye mejoramientos del germoplasma y materiales de siembra de papa y camote; prevención y detección de plagas y enfermedades; y manejo en el campo y en el procesamiento y utilización poscosecha. La segunda tiene que ver con los significativos beneficios sociales y económicos derivados de los materiales y tecnologías del CIP. Y, la tercera, es la fecunda capacitación que ha ayudado a formar a una parte de nuestros científicos que ahora lideran la investigación de papa y camote en el país", señala un comunicado del Ministerio de Agricultura de China.
El CCCAP constituye la primera organización científica internacional de investigación reconocida por el gobierno chino. El Centro estará cimentado sobre la base de más de tres décadas de colaboración entre China y el CIP. El primer intercambio data de 1978, cuando el CIP proporcionó a la China una papa llamada CIP-24, resistente a la sequía y a una enfermedad, que resultó muy exitosa y que todavía hoy se siembra en más de 70,000 hectáreas en ese país, particularmente en las provincias del norte, propensas a la sequía.
"Aquellos colaboradores iniciales apenas se percataron de que estaban comenzando a transitar por un camino que sería tan rico, eficaz y de larga duración", subraya la Dra. Pamela Anderson, Directora General del CIP. "La nuestra ha sido realmente una historia de amistad, colaboración y éxito, que no sólo ha reducido el hambre sino que también ha creado importantes avances científicos y mejorado las vidas de millones de personas", añade.
La introducción de CIP-24 en China resultó ser el primero de muchos intercambios, colaboraciones de investigación, alianzas de capacitación y programas exitosos para mejorar los rendimientos y el potencial de la papa y el camote en China. Dos ejemplos recientes incluyen un proyecto CIP-China altamente provechoso para reconstruir la producción de papa en la provincia de Sichuán, devastada por un terremoto de 7.9 grados en 2008, y una colaboración científica que ha acelerado notablemente la decodificación del genoma de la papa, publicado en noviembre del año pasado.
Durante los más de 30 años que el CIP y China han trabajo juntos, la producción de papa en ese país prácticamente se ha duplicado. Las nuevas variedades del CIP, adaptadas las necesidades y condiciones locales, han ayudado a incrementar los campos. Por ejemplo, una variedad de papa desarrollada por el CIP, llamada Tacna, introducida a las regiones norteñas de China en 1994, proporcionó rendimientos superiores en más de 40 por ciento al de las variedades locales gracias a su resistencia a virus y tolerancia al calor, sequía y salinidad de los suelos. Renombrada como Jizhangshu 8, actualmente se siembra en toda la China, esperándose rendimientos aún mayores.
Igualmente significativa ha sido la colaboración con el camote en la década de los 90. El CIP introdujo una tecnología y la capacitación para la limpieza de virus que impulsó la producción de camote en China en más de 30 por ciento en un millón de hectáreas. El aumento creó las bases para el impacto económico más grande de la historia del CIP, más de US$ 550 millones de aumento de la producción por año en Shandong y las provincias vecinas del país.
En los últimos 30 años, el CIP y sus socios en la China han realizado más de 60 cursos y talleres, capacitando a más de dos mil científicos y técnicos chinos. Los temas de las capacitaciones han incluido evaluación y utilización de germoplasma, cultivo de tejidos, detección y limpieza de virus, producción de semilla de papa y camote, producción de semilla sexual de papa (TPS por sus siglas en inglés), control de enfermedades y tecnologías de procesamiento. Más de 30 estudiantes de maestrías y 10 de doctorado se han graduado con apoyo del CIP, muchos de ellos se han convertido en líderes de la investigación científica de papa y camote en China. Con el paso de los años, el CIP también ha ofrecido apoyo financiero a aproximadamente cien científicos chinos especializados en papa y camote para que participen en diferentes conferencias y talleres internacionales.
Tan importante como el trabajo en China, el CCCAP también servirá como plataforma la investigación y el desarrollo a lo largo de Asia y el Pacífico. Esto, igualmente, estará basado en proyectos de investigación existentes en países tan diversos como Filipinas, Indonesia, Islas Salomón, Nepal, Nueva Guinea, Mongolia, Vietnam y Corea del Norte.