Public Release:  Lo más destacado del ejemplar de Science del 2 de marzo

American Association for the Advancement of Science

A Diferencia de los Chimpancés, los Niños Pequeños Comparten Conocimiento: Niños pequeños que estaban tratando de armar un rompecabezas colaboraron y compartieron información, mientras que los chimpancés y monos capuchinos trabajando en el mismo rompecabezas no lo hicieron, según un nuevo estudio. Estos hallazgos ayudan a explicar por qué los humanos somos aparentemente únicos en nuestra habilidad para acumular conocimiento cultural a lo largo del tiempo. Mientras que otros animales pueden aprender uno de otro, sólo la cultura humana se ha vuelto crecientemente más compleja a lo largo de generaciones. Los investigadores han debatido sobre qué capacidades cognitivas o condiciones sociales son necesarias para esta "cultura acumulativa". Lewis Dean y colegas pusieron a prueba una variedad de hipótesis a través de poner a estos niños de tres y cuatro años de edad, chimpancés y monos capuchinos a investigar un rompecabezas en forma de caja que les daba regalitos en tres etapas cada vez más difíciles si los usuarios podían descubrir cómo manipular los compartimentos correctamente. Los niños fueron mucho más exitosos en alcanzar las etapas de más alto nivel, y su éxito estuvo asociado con una serie de procesos socio-cognitivos, incluyendo el enseñar a través de instrucción verbal, imitación y pro-socialidad (por ejemplo, compartir los regalitos). Los investigadores concluyen que este paquete de procesos psicológicos es crítico para el desarrollo de cultura acumulativa. Robert Kurzban y H. Clark Barrett discuten la investigación en un Perspective relacionado.

Artículo #17: "Identification of the Social and Cognitive Processes Underlying Human Cumulative Culture," por L.G. Dean; K.N. Laland de University of St. Andrews en St. Andrews, Reino Unido; R.L. Kendal de University of Durham en Durham, Reino Unido; S.J. Schapiro de University of Texas M. D. Anderson Cancer Center en Bastrop, TX; B. Thierry de Université de Strasbourg en Estrasburgo, Francia.

Artículo #4: "Origins of Cumulative Culture," por R. Kurzban de University of Pennsylvania en Filadelfia, PA; H.C. Barrett de University of California, Los Angeles en Los Angeles, CA.


Produciendo Energía a Partir de Tratamiento de Agua Residual: Con ayuda de un compuesto tipo bicarbonato de sodio, los microbios digiriendo agua residual en una célula combustible pueden generar energía eléctrica, reportan investigadores. Estos hallazgos sugieren que las plantas de tratamiento de agua residual podrían algún día producir energía en vez de consumirla, volviendo así las condiciones de salubridad en áreas pobres en energía más prácticas. El nuevo método combina dos tipos de tecnología productora de energía: una célula de energía microbiana y un sistema de electrodiálisis inversa. En una célula combustible microbiana, los microbios consumen una planta en fermentación o desecho humano y producen electrones que son convertidos en corriente mediante la célula de combustible. Sin embargo, este es un proceso relativamente ineficiente. En la electrodiálisis inversa, soluciones de agua salada y agua fresca son bombeadas a lo largo de membranas especializadas que solo dejan pasar iones cargados positivamente o negativamente. Las membranas están conectadas a electrodos cargados de manera opuesta, y conforme los aniones y cationes de las soluciones emigran hacia sus electrodos respectivos, este movimiento genera una corriente eléctrica. Sin embargo, esta tecnología típicamente requiere varias membranas, volviéndola costosa. Roland Cusick y colegas combinaron los dos enfoques , produciendo una "célula microbiana de electrodiálisis inversa" o MRC (por sus siglas en inglés), que produce sustancialmente más energía que la célula combustible microbiana y que requiere relativamente pocas membranas. Una de las claves para su éxito fue el usar bicarbonato de amonio como el combustible para la electrodiálisis inversa, en vez de la más típica agua salada. Esta solución salina puede ser regenerada continuamente con bajos niveles de calor, tales como los producidos por tratamiento de residuos. Los autores reportan que su tecnología MRC produjo 0.94 horas-kilovatio de electricidad por kilogramo de materia orgánica de agua residual. En contraste, el tratamiento con cieno activado consume 1.2 horas kilovatio por kilo de materia orgánica.

Artículo #19: "Energy Capture from Thermolytic Solutions in Microbial Reverse- Electrodialysis Cells," por R.D. Cusick; Y. Kim; B.E. Logan de Pennsylvania State University en University Park, PA.


Altas Latitudes son Sorprendentemente Polvosas: Aerosoles minerales, los cuales afectan la calidad del aire, la química de los océanos, la vida marina y el clima mundial no sólo se originan en cálidas, áridas regiones ubicadas en bajas latitudes. Según nueva investigación, las latitudes frías, más altas también contribuyen significativas cantidades de polvo a la atmósfera. Y, con las temperaturas globales elevándose constantemente, los investigadores creen que el polvo de dichas fuentes frías, hacia los polos sólo se convertirá en un mayor factor en el futuro. Joe Prospero y colegas pasaron seis años en la isla de Heimaey, justo al sur de Islandia, midiendo partículas de polvo. Los investigadores identificaron frecuentes episodios de producción de polvo ahí y determinaron que las emisiones de polvo de la isla tendieron a ser más elevadas durante la primavera. Estos eventos productores de polvo parecieron estar cercanamente asociados con los sandar - los sedimentos depositados por agua derretida - e inundaciones glaciales repentinas. Gran parte de este polvo es transportada hacia el sur desde la isla y depositada en el Atlántico Norte, volviéndola una influencia potencialmente importante en el ciclo oceánico en esa región del mundo, dicen ellos.

Artículo #10: "High-Latitude Dust Over the North Atlantic: Inputs from Icelandic Proglacial Dust Storms," por J.M. Prospero de University of Miami en Miami, FL; J.E. Bullard; R. Hodgkins de Loughborough University en Leicestershire, Reino Unido.


Embriones de Coral Se Clonan A Sí Mismos: Incluso las olas relativamente suaves pueden destruir frágiles embriones de coral. Pero estos fragmentos simplemente comienzan a dividirse de nuevo, convirtiéndose en clones del embrión original. Estos son los hallazgos de un Brevium esta semana, el cual revela otro modo de reproducción en el reino animal. A diferencia de los embriones de animales multicelulares, los embriones de corales que forman arrecifes carecen de una cápsula o membrana protectora. Los eventos de desove del coral pueden producir miles de millones de embriones desnudos que flotan en la superficie del mar, en donde incluso las suaves o moderadas brisas marinas generan pequeñas olas con crestas blancas. En experimentos en laboratorios, Andrew Heyward y Andrew Negri confirmaron que esta modesta cantidad de turbulencia puede despedazar a los embriones de coral. Pero, en vez de morir, las células individuales o embriones parciales se reorganizaron y continuaron partiéndose. Aunque los clones eran generalmente más pequeños que los embriones normales, ellos se desarrollaron en larvas que se asentaron y crecieron hasta convertirse en corales jóvenes. Los autores proponen que usar múltiples modos de reproducción ayudan a los corales a sobrevivir en entornos impredecibles.

Artículo #7: "Turbulence, Cleavage, and the Naked Embryo: A Case for Coral Clones," por A.J. Heyward; A.P. Negri en Australian Institute of Marine Science (AIMS) en Townsville, QLD, Australia; A.J. Heyward; A.P. Negri en The University of Western Australia Ocean Institute en Perth, WA, Australia.

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