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PUBLIC RELEASE DATE: 25 de mayo de 2004

Después de un desastre natural, el riesgo de que los cadáveres causen epidemias o infecciones es insignificante

El temor de que los cadveres originen la propagacin de infecciones despus de un desastre natural es infundado en gran medida, y a menudo es motivo de que se d un trato impropio a los cuerpos, lo cual agrava innecesariamente el sufrimiento de familiares y amigos que sobreviven, segn seala un artculo cientfico que constituye el primer escrutinio extenso de lo publicado a este respecto. El artculo exploratorio aparece en el nmero de mayo de 2004 de la "Revista Panamericana de Salud Pblica/Pan American Journal of Public Health", revista mensual con revisin de expertos publicada por la Organizacin Panamericana de la Salud (OPS).

"No hay pruebas de que despus de un desastre natural los cadveres constituyan un riesgo de epidemia", seala el artculo escrito por Oliver Morgan, estudiante con grado de investigador de la Escuela Londinense de Higiene y Medicina Tropical (London School of Hygiene and Tropical Medicine), quien ha colaborado con los grupos de auxilio en desastres Oxfam y Mdecins Sans Frontires (Mdicos sin Fronteras) en Amrica Latina, la India, frica y los Balcanes.

Las epidemias que a lo largo de la historia han causado gran mortandad se han originado en slo unas cuantas enfermedades, en particular: peste, clera, tifoidea, tuberculosis, carbunco y viruela. Y aun en este caso, la probabilidad de que dichas infecciones estn presentes en vctimas de desastres, no es mayor que en la poblacin general. Adems, aunque algunas de esas enfermedades son muy contagiosas, los agentes que las causan no sobreviven mucho tiempo en el cuerpo humano una vez ocurrida la muerte. Por ello es improbable que esas epidemias se originen por contacto con cadveres. Por el contrario, seala el artculo, "es mucho ms probable que los sobrevivientes sean el origen de brotes de enfermedad".

Para el artculo de escrutinio, Morgan realiz una indagacin minuciosa de estudios publicados acerca de desastres naturales, de los peligros posibles para los sobrevivientes y para quienes manipulan los cadveres, y el cuidado y disposicin apropiadas de los cuerpos.

Si bien los socorristas que manipulan cadveres en casos de desastre corren mayores riesgos que los sobrevivientes, esos riesgos pueden limitarse si se aplica un conjunto de medidas sencillas. Son precauciones apropiadas la capacitacin del personal militar y de otros elementos que en casos de desastre quiz deban prestar ayuda, la vacunacin de estas personas contra la hepatitis B y la tuberculosis, el uso de guantes desechables y de bolsas para guardar los cuerpos, el lavado de manos despus de manipular cadveres, y la desinfeccin de camillas y vehculos que se hayan utilizado para su traslado.

Preocupaciones injustificadas acerca de la contagiosidad de los cadveres pueden dar lugar a decisiones precipitadas e improvisadas en cuanto al destino de los cuerpos, a veces antes de haber hecho una identificacin adecuada de las vctimas, as como a tomar "precauciones" innecesarias, como la de enterrar los cadveres en fosas comunes sobre las que luego se vierte cal clorada, como "desinfectante".

Al decidir el destino final de los cuerpos deberan respetarse en todo lo posible las costumbres y prcticas locales. Cuando es grande el nmero de vctimas, probablemente el destino ms apropiado sea la sepultura. Hay pocas razones para pensar que el entierro apropiado represente un peligro para los mantos freticos que suministran agua para beber.

Segn un editorial que acompaa al artculo, son varias las razones que llevan a tomar medidas innecesarias cuando ocurren desastres naturales. Aun cuando el respeto a los muertos es un valor profundamente arraigado en todas las culturas y religiones, "puede ser difcil separar entre el respeto por los difuntos y el miedo profundo a la muerte en s, que es comn a todos los seres humanos", explica el editorial.

A veces, obligados por la presin de informes mediticos engaosos acerca de los supuestos peligros que entraan los cadveres, los funcionarios pblicos toman medidas injustificadas que dejan en los sobrevivientes incertidumbre sobre el paradero de algn miembro de la familia, lo que les hace ms difcil superar la prdida sufrida. Cuando no se hace la identificacin de los cuerpos, los cnyuges o hijos pueden quedar hundidos en un limbo legal.

"El problema", seala el editorial, "no es tanto ya -y quiz no ha sido nunca- una falta de conocimiento de los epidemilogos y cientficos. Lo importante es cmo esos profesionales de la salud instruidos podrn y habrn de resistir la presin de la opinin pblica, y proteger los derechos de los sobrevivientes cuando el temor a lo desconocido se torne irrefrenable y los funcionarios busquen una forma fcil de aliviarlo".

El editorial fue escrito por Claude de Ville de Goyet, consultor internacional en temas de salud, que por 25 aos dirigi el Programa de Preparativos para Situaciones de Emergencia y Socorro en Casos de Desastre, de la Organizacin Panamericana de la Salud (OPS).

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El texto completo del artculo de escrutinio y del editorial, en idioma ingls, pueden verse gratuitamente en la Librera en Lnea de OPS/PAHO (http://publications.paho.org).

La "Revista Panamericana de Salud Pblica/Pan American Journal of Public Health" es la principal publicacin peridica cientfica y tcnica de la OPS. Esta Organizacin, que es tambin la Oficina Regional para las Amricas de la Organizacin Mundial de la Salud, fue fundada en 1902. El grupo de Estados Miembros de la OPS incluye el total de los 35 pases del Continente. Puerto Rico es Miembro Asociado. Francia, el Reino de los Pases Bajos y el Reino Unido de Gran Bretaa e Irlanda del Norte son Estados Participantes, y Portugal y Espaa, Estados Observadores.

La cita formal del artculo es: Morgan O. Infectious disease risks from dead bodies following natural disasters. Rev Panam Salud Publica. 2004;15(5):307-312. La cita formal del editorial es: de Ville de Goyet C. Epidemics caused by dead bodies: a disaster myth that does not want to die. Rev Panam Salud Publica. 2004;15(5):297-299.