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La Fecha pblica de la Liberacin: 9 de octubre, 2007

Advierten de la falta de especialización de los médicos forenses cuando se juzga a individuos con alteraciones mentales

Esta liberacin est tambin disponible en Ingls.

Una investigacin realizada en el Departamento de Derecho Penal de la Universidad de Granada ha analizado por primera vez todas las sentencias penales dictadas en Espaa desde el ao 1870 hasta nuestros das en las que la alteracin psquica del imputado ha servido para eximir o atenuar la pena. Este trabajo, en el que se han estudiado ms de 3.000 resoluciones, ha puesto de manifiesto que es necesaria una mayor cooperacin entre el Derecho Penal y la Psiquiatra a la hora de decidir sobre la incidencia de cada uno de los trastornos en la imputabilidad del individuo, y advierte de la falta de especializacin de los mdicos forenses que tienen que dictaminar sobre la situacin mental del procesado, al carecer de tecnificacin en la rama de Psiquiatra, lo que supone en ocasiones la emisin de informes que carecen de las debidas y plenas garantas.

La investigacin, realizada por la doctora Gema Mara Fonseca Morales y dirigida por la profesora Mara Jos Jimnez Daz, ha demostrado que bajo la vigencia de anteriores Cdigos Penales, la justicia espaola ha mantenido una lnea jurisprudencial dubitativa y oscilante (a la vez que contradictoria en ocasiones) en relacin a determinados trastornos como los de la personalidad o los neurticos. Sin embargo, con la entrada en vigor del actual texto punitivo, las sentencias estn desarrollando razonamientos ms rigurosos desde el punto de vista de la ciencia mdico-psiquitrica y haciendo mayor referencia a las actuales clasificaciones internacionales de enfermedades mentales.

El trabajo realizado en la UGR ha revelado como eje fundamental de la jurisprudencia dictada en la materia la escasa aplicacin que se ha hecho de la exencin completa de responsabilidad criminal por parte de nuestros tribunales, lo que atribuye a la lnea restrictiva que los caracteriz durante muchsimos aos y que exiga para la declaracin de inimputabilidad la plena y absoluta perturbacin de las facultades de conocer y querer (lo que en la prctica determinaba que el sujeto se hallase en un estado casi de coma), un requerimiento insostenible en el que le resultara prcticamente imposible realizar un hecho considerado delito por la ley.

Una normativa mejor

Este trabajo ha puesto de manifiesto que el artculo 20.1 del actual Cdigo Penal (que recoge la eximente de anomala o alteracin psquica) ha mejorado sustancialmente a su predecesor, al constituir una frmula de enorme amplitud que permite cubrir cualquier tipo de afectacin psquica que pueda padecer una persona, siempre que le produzca un determinado efecto psicolgico cifrado en la incapacidad para comprender la ilicitud del hecho o para actuar conforme a dicha comprensin.

Finalmente en relacin a las medidas de seguridad que pueden dictaminarse por el juez una vez declarada la exencin por anomala o alteracin psquica, seala su reducida aplicacin, lo que atribuye al alto coste que requerira una adecuada aplicacin de dichas medidas.

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