News Release 

Un biomarcador cerebral predice el consumo de alcohol compulsivo en ratones

American Association for the Advancement of Science

Según un nuevo estudio, un circuito neuronal en el cerebro de los ratones controla el desarrollo de trastornos de consumo compulsivo. Los resultados identifican un biomarcador que podría, si los hallazgos se traducen en humanos, convertirse en un objetivo para las terapias para los trastornos por consumo de alcohol. En nuestra sociedad, la mayoría de las personas están expuestas en algún momento de su vida al alcohol, la sustancia de abuso más frecuente. El consumo excesivo de alcohol está relacionado con más de 200 enfermedades y es una causa principal de muerte evitable. Sin embargo, incluso entre quienes beben regularmente, solo una pequeña fracción de los consumidores desarrolla un trastorno de consumo compulsivo o adicción. Se sabe poco sobre por qué algunas personas que beben en exceso pierden la capacidad de controlar su consumo de alcohol a pesar de las importantes consecuencias negativas personales y para la salud, mientras que a otras no les sucede. Si bien estudios previos habían sugerido que los cambios preexistentes e inducidos por el alcohol en la corteza prefrontal (CPF) pueden contribuir al uso compulsivo de sustancias, estas explicaciones no tienen en cuenta la variedad de resultados aparentes en el desarrollo de la conducta de consumo compulsivo entre las personas que beben. En un intento por entender si las diferencias cerebrales individuales podrían ser un medio más adecuado para determinar quién se convierte en bebedor compulsivo, Cody Siciliano y sus colegas examinaron los cerebros de ratones de laboratorio que beben en exceso, todos ellos con la misma exposición previa al alcohol, antes y después de beber alcohol de forma compulsiva. Esta es la "primera vez que hemos podido obtener imágenes longitudinales de las neuronas desde el comienzo de la exposición inicial al alcohol hasta el desarrollo de patrones compulsivos de consumo excesivo de alcohol", afirma la autora Kay Tye en un vídeo relacionado. Los resultados revelaron que un circuito neural que va desde la CPF medial hasta la sustancia gris periacueductal (SGP) dorsal del tronco encefálico desempeña un papel clave en la activación del consumo compulsivo de alcohol, según afirman los autores. Además, los autores muestran que la manipulación del circuito mPFC-dPAG puede aumentar o disminuir esta conducta compulsiva. Si bien queda por ver si los hallazgos se trasladan a humanos, se necesitan tratamientos eficaces para los trastornos por consumo de alcohol, y los hallazgos de Siciliano et al. ofrecen un paso muy prometedor, según escriben Kimberly Nixon y Regina Mangieri en un artículo de Perspective relacionado.

###

Disclaimer: AAAS and EurekAlert! are not responsible for the accuracy of news releases posted to EurekAlert! by contributing institutions or for the use of any information through the EurekAlert system.