Una revisión Cochrane concluye que los cigarrillos electrónicos con nicotina son más eficaces para ayudar a las personas a dejar de fumar que muchos métodos convencionales, como los chicles y parches de nicotina y el apoyo conductual o ninguna ayuda.
El tabaco es la principal causa de enfermedades y muertes evitables, y provoca más de siete millones de muertes al año, incluidos 1,6 millones de no fumadores expuestos al humo de otras personas, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).
El análisis, que forma parte de una revisión sistemática continua actualizada a medida que aparece nueva evidencia, examinó 80 ensayos controlados aleatorizados con 29 861 participantes, nueve de los cuales se han incorporado en esta actualización.
Vapear como “opción demostrada y viable”
La revisión encontró evidencia de certeza alta de que los cigarrillos electrónicos con nicotina produjeron mayores tasas de abandono que el tratamiento de reemplazo de nicotina (TRN), como los parches y los chicles, dando lugar a que 4 personas más por cada 100 personas dejen de fumar. Los cigarrillos electrónicos con nicotina también superaron a los cigarrillos sin nicotina, con 2 personas más por cada 100 que dejan de fumar.
En comparación con ningún apoyo o el apoyo conductual (como el asesoramiento individual y los programas grupales) las tasas de abandono del hábito de fumar fueron aún mayores cuando también se proporcionaron cigarrillos electrónicos a las personas, aunque esta evidencia es menos segura debido al riesgo de sesgo en el diseño del estudio.
«Tenemos evidencia de certeza muy alta de que los cigarrillos electrónicos con nicotina regulados son considerablemente menos perjudiciales que fumar», afirma la Dra. Jamie Hartmann-Boyce, autora veterana de la revisión de la Universidad de Massachusetts Amherst. «Según la consistencia de estos resultados, está claro que son una opción demostrada y viable para quienes desean dejar de fumar cigarrillos tradicionales. Esta actualización incluye 9 nuevos ensayos y nuestras conclusiones principales no han cambiado».
Una transición para dejar los cigarrillos tradicionales
La revisión no encontró evidencia de un aumento de los efectos perjudiciales graves por el uso de los cigarrillos electrónicos para dejar de fumar, aunque los investigadores sostienen que aún se necesitan estudios a más largo plazo. Los hallazgos también son aplicables a los cigarrillos electrónicos con nicotina regulados; los productos ilegales o que contienen otras sustancias, como el THC, podrían conllevar otros riesgos.
«Cabe destacar que nuestra revisión se centra en el uso de los cigarrillos electrónicos con nicotina regulados, pero muchos de los que se comercializan no cumplen la normativa», añade la Dra. Hartmann-Boyce. «Los cigarrillos electrónicos sin licencia son potencialmente peligrosos, y presentan problemas como baterías inestables y sustancias químicas nocivas. Quienes quieran utilizar cigarrillos electrónicos para dejar de fumar solo deben comprar dispositivos que hayan sido probados y autorizados por las agencias reguladoras de su país».
Muchas de las principales organizaciones y agencias sanitarias, incluida la OMS, advierten de que los cigarrillos electrónicos siguen exponiendo a los usuarios a la nicotina y a otras sustancias químicas que pueden ser perjudiciales. También preocupa el hecho de que el uso de cigarrillos electrónicos por parte de los niños y los jóvenes pueda provocar adicción a la nicotina y a fumar productos de tabaco.
Los autores advierten de que los cigarrillos electrónicos o vapeadores no son necesariamente la mejor solución para todas las personas que desean dejar de fumar, y que estas deben acudir a los servicios de apoyo para dejar de fumar o a su médico de familia para obtener consejo sobre la mejor manera para hacerlo. Vapear también entraña riesgos para la salud, pero, según los autores, estos riesgos son mínimos en comparación con los peligros de fumar.
La Dra. Nicola Lindson, autora principal de la revisión de la Universidad de Oxford, señala que: «Dejar de fumar es difícil y muchas personas fumadoras lo habrán intentado muchas veces sin éxito. Por eso, es importante que haya distintas opciones disponibles para ayudarlas, y así animarlas a seguir intentándolo. Aunque es poco probable que los vapeadores con nicotina estén completamente exentos de riesgos, son menos perjudiciales que fumar y esta es la comparación más importante que deben tener en cuenta quienes todavía fuman tabaco».
La Dra. Hartmann-Boyce ve el cambio como una transición más que como un fin. «Para alguien que ya es adicto a la nicotina por fumar cigarrillos, disponer de una alternativa más segura, como un cigarrillo electrónico, es algo que vale la pena considerar, especialmente cuando otros métodos para dejar de fumar no han dado resultado. Actualmente estamos trabajando en una revisión de intervenciones para ayudar a las personas a dejar de vapear, que podría ser el próximo paso para quienes buscan pasar a un producto menos perjudicial antes de dejar de consumir nicotina por completo».
Journal
Cochrane Database of Systematic Reviews
Method of Research
Systematic review
Subject of Research
People
Article Title
Electronic cigarettes for smoking cessation
Article Publication Date
25-Aug-2026
COI Statement
RB: no relevant interests; involved in an included study (Begh 2021) - did not make study eligibility decisions about, extract data from, carry out the risk of bias assessment for, or perform GRADE assessments of that study. CB: payment of travel, accommodation, subsistence and conference registration expenses from Kenvue/Johnson & Johnson Asia (a consumer pharmaceuticals company that makes NRT products for smoking cessation); employed 0.5 FTE as a Professor of Public Health by the University of Auckland; Fellow of the Royal Australasian College of Physicians; Fellow of the New Zealand College of Public Health Medicine, both of which have policy positions on e-cigarettes; Co-chair of the Smokefree Expert Advisory Group of Health Coalition Aotearoa, an NGO that advocates for public health and has a policy stance on e-cigarettes; involved in an included study (Bullen 2013) and also several other studies that may be included in the review - did/will not make study eligibility decisions about, extract data from, carry out the risk of bias assessment for, or perform GRADE assessments of these studies. PH: no relevant interests; involved in two included studies (Hajek 2019 and Hajek 2022) - did not make study eligibility decisions about, extract data from, carry out the risk of bias assessment for, or perform GRADE assessments of these studies; provided commentaries on relevant research for Science Media Centre. JHB: no relevant interests; Senior Editor, Cochrane Database of Systematic Reviews – not involved in the decision-making/editorial processing for this review. NL: no relevant interests; research grants from the National Institute for Health and Care Research (NIHR), Cancer Research UK (CRUK), the Greater Manchester NHS Integrated Care Board, Oxfordshire County Council, Reading Borough Council, the National Institutes of Health (NIH)/Food and Drug Administration (FDA), and Action on Smoking and Health (ASH); involved in two ongoing studies that may be included in this review - will not make study eligibility decisions about, extract data from, carry out the risk of bias assessment for, or perform GRADE assessments of these studies if they are included. JLB: no relevant interests; involved in an included study (Pope 2024) - did not make study eligibility decisions about, extract data from, carry out the risk of bias assessment for, or perform GRADE assessments of that study. HM: no relevant interests; works for Queen Mary University of London (QMUL has a contract for delivering smoking cessation services for three London Boroughs; electronic cigarettes are used to support some quit attempts); co-investigator on several studies included in this review – did not make study eligibility decisions about, extract data from, carry out the risk of bias assessment for, or perform GRADE assessments of these studies. CN: no relevant interests; Editor-in-Chief, Nicotine & Tobacco Research (this journal publishes research relevant to this review through a process of scientific peer review); co-investigator of an included study (Pope 2024) - did not make study eligibility decisions about, extract data from, carry out the risk of bias assessment for, or perform GRADE assessments of that study. NAR: funding for research from Achieve Life Sciences (to develop cytisinicline, an investigational smoking cessation medication); research grant through home institution, Massachusetts General Hospital, to test the safety of the drug with long-term use. AT: no relevant interests; published papers on the use of smoking cessation aids, which have been press released. TT: no relevant interests; Editorial Board Member, Cochrane Library – not involved in the decision-making/editorial processing for this review.