News Release

La hipertensión o la diabetes antes del embarazo se vinculan con un mayor riesgo de defectos cardíacos fetales

Sesiones Científicas del 2026 de la American Heart Association, resumen MDP1783

Reports and Proceedings

American Heart Association

Puntos destacados de la investigación:

  • En un análisis de datos de salud de más de 44 millones de nacimientos en los Estados Unidos, se descubrió que las mujeres embarazadas con presión arterial alta preexistente antes del embarazo o presión arterial alta diagnosticada antes de las 20 semanas de embarazo, lo que se conoce como hipertensión crónica, se vinculaban con una probabilidad un 30% mayor de dar a luz a un bebé con enfermedades cardíacas congénitas graves, el tipo de defecto cardíaco más grave, en comparación con las mujeres con presión arterial normal antes y durante el embarazo.
  • Las mujeres con diabetes tipo 1 o tipo 2 antes del embarazo se asociaron con un aumento del riesgo del 48% de tener bebés con defectos cardíacos graves en comparación con las mujeres sin diabetes. 
  • La hipertensión gestacional, o presión arterial alta diagnosticada después de las 20 semanas de embarazo, también se asoció con un riesgo levemente mayor de enfermedades cardíacas congénitas graves en los bebés. Sin embargo, la eclampsia no se asoció significativamente con enfermedades cardíacas congénitas graves.
  • Nota: El estudio que se presenta en este comunicado de prensa es un resumen de investigación. Los resúmenes que se presentan en las reuniones científicas de la American Heart Association no son revisados por expertos, y los hallazgos se consideran preliminares hasta que se publiquen como un artículo completo en una revista profesional científica revisada por expertos.

Prohibida su divulgación hasta las 4 a. m. CT/5 a. m. ET del lunes 2 de noviembre del 2026

DALLAS, 2 de noviembre del 2026 — Las mujeres con hipertensión crónica (presión arterial alta antes del embarazo o diagnosticadas antes de las 20 semanas de embarazo) se asociaron con un riesgo un 30% mayor de tener a un bebé con enfermedades cardíacas congénitas graves, el tipo de defectos cardíacos más grave, en comparación con las mujeres con presión arterial normal antes y durante el embarazo, según una investigación nueva preliminar independiente que se presentará en las Sesiones Científicas del 2026 de la American Heart Association (Asociación Americana del Corazón). La reunión, que se realizará del 6 al 9 de noviembre en Chicago, es el principal intercambio mundial de los últimos avances científicos, la investigación y las actualizaciones de las prácticas clínicas basadas en evidencia en el área de la ciencia cardiovascular.

La presión arterial alta durante el embarazo se define como una presión arterial sistólica (el número superior) de 140 mmHg o mayor y una presión arterial diastólica (el número inferior) de 90 mmHg o mayor. Según las pautas sobre la presión arterial alta (sitio web en inglés) del 2025 de la American Heart Association/el American College of Cardiology, la presión arterial alta afecta aproximadamente al 16% de los embarazos. Es una de las principales causas de las complicaciones de salud graves y la muerte tanto para las personas embarazadas como para sus hijos en todo el mundo.

Los tipos de presión arterial alta en el embarazo que se incluyeron en este estudio fueron la crónica (preexistente antes del embarazo o diagnosticada antes de las 20 semanas de embarazo); la gestacional (diagnosticada a las 20 semanas de embarazo o después); la crónica con gestacional (presión arterial alta antes de las primeras 20 semanas de embarazo, o durante estas, que continúa aumentando o deriva en complicaciones), y la eclampsia (hipertensión grave diagnosticada después de las 20 semanas de embarazo que incluye convulsiones y otras complicaciones y requiere tratamiento de emergencia).

En este estudio se exploraron los factores de salud materna para evaluar la asociación potencial entre los trastornos relacionados con la presión arterial alta durante el embarazo y el riesgo de enfermedades cardíacas congénitas graves (CCHD, por sus siglas en inglés), el tipo más grave de enfermedad cardíaca congénita (sitio web en inglés), también llamados defectos cardíacos congénitos. Los bebés con CCHD requieren cirugía o la implantación de un catéter durante el primer año de vida y atención médica cardíaca especializada constante.

En el análisis, se reveló que la hipertensión materna se volvió cada vez más frecuente durante el período del estudio. La prevalencia aumentó casi un 48%, un alza desde aproximadamente un 9.4% de los embarazos en el 2018 hasta un 13.9% en el 2024. La prevalencia de las enfermedades cardíacas congénitas graves también aumentó alrededor del 10% durante el mismo período, de 5.8 casos por cada 10,000 nacimientos en el 2018 a 6.4 casos por cada 10,000 nacimientos en el 2023 y 2024, lo que representa casi 4,000 bebés en los Estados Unidos cada año.

“Nuestros hallazgos sugieren que la salud cardíaca materna antes del embarazo y durante este, puede tener una relación especialmente importante con el desarrollo cardíaco fetal”, indicó el autor del estudio Saad Ur Rahman, M.D., becario jefe de cardiología en la división de medicina cardiovascular en la clínica Lahey Clinic of Beth Israel Lahey Health en Burlington, Massachusetts. “Estos resultados enfatizan la importancia de controlar la presión arterial, conversar sobre la salud cardíaca con los médicos y recibir una atención médica adecuada antes del embarazo y durante este para reducir el riesgo de defectos cardíacos fetales”.

¿Cuáles son los hallazgos principales del estudio?

  • De los más de 44 millones de recién nacidos vivos en Estados Unidos entre el 2018 y el 2024, casi 28,000 bebés (0.06%) fueron diagnosticados con enfermedades cardíacas congénitas graves. Aproximadamente el 1.5% de los casos se asociaron con hipertensión crónica o gestacional.
  • La hipertensión crónica durante el embarazo se asoció con un riesgo un 30% mayor de enfermedades cardíacas congénitas graves para el bebé, en comparación con los bebés que nacen de embarazos donde la madre no tuvo ningún tipo de presión arterial alta.
  • Las mujeres con diabetes tipo 1 o tipo 2 antes del embarazo tuvieron un aumento del riesgo del 48% de tener bebés con defectos en comparación con las mujeres sin diabetes. 
  • Las mujeres que desarrollaron hipertensión gestacional tuvieron un aumento del 8% de probabilidades de tener bebés con enfermedades cardíacas congénitas graves.
  • La eclampsia no se asoció significativamente con enfermedades cardíacas congénitas graves.

“En los estudios futuros, se deben explorar los mecanismos biológicos que pueden explicar la relación entre la presión arterial alta materna y las CCHD, así como también examinar si el riesgo de CCHD se ve influenciado por el momento de aparición, la gravedad y el tratamiento de la presión arterial alta durante el embarazo”, señaló Rahman. 

“Este estudio se suma a un creciente conjunto de evidencia que relaciona la salud materna y el ambiente intrauterino con el desarrollo cardiovascular del feto”, afirmó Flora Nuñez Gallegos, M.D., M.P.H., cardióloga pediátrica de la Universidad de California, San Francisco, y miembro del Consejo sobre Enfermedades Cardíacas Congénitas de por Vida y Salud Cardíaca en los Jóvenes (el Consejo de Corazones Jóvenes) de la American Heart Association. “A pesar de que el riesgo absoluto de enfermedades cardíacas congénitas graves se mantiene bajo, estos hallazgos destacan la importancia de identificar y controlar la hipertensión crónica antes y durante el embarazo. La asociación con el riesgo de enfermedades cardíacas congénitas graves en un bebé fue más estrecha con la hipertensión crónica que con la hipertensión gestacional, lo que enfatiza la importancia de la salud materna incluso antes de que comience el embarazo”.

Detalles, antecedentes, diseño y limitaciones del estudio:

  • El estudio utilizó los archivos de natalidad de uso público de EE. UU. del Sistema Nacional de Estadísticas Vitales (NVSS, por sus siglas en inglés) de los CDC, una base de datos de todo el país que contiene registros de certificados de nacimiento de EE. UU. de más de 44 millones de nacidos vivos entre 2018 y 2024.
  • Las categorías de trastornos de la presión arterial durante el embarazo detalladas en este estudio incluyen las siguientes: sin hipertensión, hipertensión crónica, hipertensión gestacional, hipertensión crónica más gestacional y eclampsia.  
  • En los análisis se tomaron en cuenta y se ajustaron otros factores individuales, como los datos demográficos de la madre, la diabetes tipo 1 o tipo 2, el tabaquismo, los antecedentes de embarazos y la duración del embarazo.
  • Los autores del estudio notaron que el diseño de observación limita las conclusiones a identificar asociaciones en lugar de una causa directa entre la hipertensión crónica y las CCHD.
  • Otra limitación es que en el estudio se utilizaron datos de certificados de nacimiento nacionales, lo que no considera diversos factores que pueden influir en los resultados. Estos incluyen factores genéticos, los antecedentes médicos de la madre, las imágenes prenatales, el momento en que se presenta la presión arterial alta durante el embarazo, si se recibió tratamiento para la presión arterial, la eficacia del control de la presión arterial durante el embarazo, además de la consistencia y la duración del tratamiento.

Los coautores, las divulgaciones y las fuentes de financiamiento se indican en el resumen.

Las afirmaciones y conclusiones de los estudios presentados en las reuniones científicas de la American Heart Association son exclusivas de los autores y no constituyen necesariamente la política ni la posición de la Asociación. La Asociación no ofrece ninguna declaración ni garantía de ningún tipo en cuanto a su exactitud o confiabilidad. Los resúmenes que se presentan en las reuniones científicas de la Asociación no son revisados por expertos, sino que los paneles de revisión independientes los seleccionan y consideran en función del potencial que tengan de ser un aporte a la diversidad de temas y opiniones científicos analizados en la reunión. Los hallazgos se consideran preliminares hasta que se publiquen como un artículo completo en una revista profesional científica revisada por expertos.

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