Puntos destacados de la investigación:
- Los adultos con diabetes tipo 2 y presión arterial alta que participaron durante ocho meses en un programa de comidas adaptadas a sus necesidades médicas comieron más sano, tuvieron un acceso más fácil a opciones saludables y registraron mejoras en las puntuaciones de nutrición, la HbA1c y la presión arterial.
- La reducción gradual de la cantidad de comidas que los participantes recibían cada mes no disminuyó los beneficios de la iniciativa para la salud cuando se complementaba con un programa de salud cardíaca centrado en una alimentación saludable en el hogar.
- Los investigadores afirmaron que los programas que promueven el concepto de “los alimentos son medicina” pueden ser una manera eficaz de mejorar la salud de las personas con múltiples enfermedades crónicas.
- Nota: El estudio que se presenta en este comunicado de prensa es un resumen de investigación. Los resúmenes que se presentan en las reuniones científicas de la American Heart Association no son revisados por expertos, y los hallazgos se consideran preliminares hasta que se publiquen como un artículo completo en una revista profesional científica revisada por expertos.
Prohibida su divulgación hasta las 4 a. m. CT/5 a. m. ET del lunes 2 de noviembre del 2026
DALLAS, 2 de noviembre del 2026 — Un programa de 8 meses que proporciona comidas adaptadas a las necesidades médicas mejoró la calidad de la dieta y el acceso a alimentos saludables de adultos con diabetes tipo 2 y presión arterial alta. También mejoró la salud cardiometabólica (corazón, vasos sanguíneos y metabolismo), ya que redujo la presión arterial y el azúcar en la sangre, según una nueva investigación preliminar independiente que se presentará en las Sesiones Científicas del 2026 de la American Heart Association (Asociación Americana del Corazón). La reunión que se llevará a cabo del 6 al 9 de noviembre en Chicago es el principal intercambio mundial de los últimos avances científicos, la investigación y las actualizaciones de las prácticas clínicas basadas en evidencia en el área de la ciencia cardiovascular.
De acuerdo con la investigación, la reducción gradual de la cantidad de comidas que los participantes recibían cada mes no disminuyó los beneficios de la iniciativa para la salud cuando se complementaba con un programa de salud cardíaca centrado en una alimentación saludable en el hogar. En general, los resultados sugieren que ampliar el acceso a programas que proporcionan comidas adaptadas a las necesidades médicas de personas con enfermedades crónicas podría ayudar a evitar que su estado de salud empeore. Por lo general, las intervenciones del tipo “los alimentos son medicina” se han centrado en personas con enfermedades avanzadas o terminales. Según los investigadores, este estudio sugiere que implementación más temprana de estos programas y el enfoque en prevenir la progresión de enfermedades cardiometabólicas podría tener un mayor impacto.
Más de la mitad de los adultos en los Estados Unidos tienen una dieta de mala calidad (consumo insuficiente de frutas, verduras, cereales integrales, mariscos y grasas omega-3, y consumo excesivo de carnes procesadas, bebidas azucaradas y sodio). Una dieta deficiente es uno de los principales factores de riesgo de enfermedad cardiometabólica, según la Declaración Científica del 2025 de la American Heart Association: A Systematic Review of “Food Is Medicine” Randomized Controlled Trials for Noncommunicable Disease in the United States (sitio web en inglés). La inseguridad alimentaria, es decir, la incertidumbre sobre la posibilidad de disponer de suficientes alimentos o la imposibilidad de adquirirlos debido a la falta de dinero u otros recursos, afectó a casi el 14% (18.3 millones) de los hogares estadounidenses en 2024, según el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (sitio web en inglés).
En conjunto, la inseguridad alimentaria y una dieta de mala calidad pueden conducir a la obesidad, que es un factor de riesgo importante de enfermedades cardíacas, ataque o derrame cerebral, presión arterial alta, diabetes tipo 2 y muchos tipos de cáncer.
Como parte de la iniciativa Health Care by Food de la American Heart Association (sitio web en inglés), que financió este proyecto, los investigadores estudiaron los efectos de un programa de intervención de 8 meses de duración que proporcionaba comidas adaptadas a las necesidades médicas sobre la calidad de la dieta y la salud cardiometabólica en adultos con diabetes tipo 2 y presión arterial alta concomitantes. Los investigadores también analizaron diferentes niveles de “dosificación” de las comidas adaptadas a las necesidades médicas para determinar si un enfoque de “reducción” gradual y menos costoso hacia el final del programa complementado con un programa educativo atractivo sobre salud cardíaca que incluyera asesoramiento nutricional, demostraciones de cocina y recetas e ingredientes saludables, sería tan eficaz como una dosis de intervención estándar.
“No se ha analizado en estudios previos cómo influye en los resultados de salud la cantidad de comidas que se proporcionan cada semana como parte de un programa basado en el concepto de 'los alimentos son medicina', ni qué constituiría una dosis rentable”, afirmó la autora principal del estudio, Nour Makarem, Ph.D., FAHA, profesora adjunta de Epidemiología y codirectora de la Unidad de Enfermedades Crónicas de la Facultad de Salud Pública Mailman del Centro Médico Irving de la Universidad de Columbia, en la ciudad de Nueva York. “Se determinó en este estudio que los programas basados en el concepto de 'los alimentos son medicina', cuando se complementan con iniciativas adecuadas de promoción de la salud cardíaca, pueden contribuir a la prevención y mejorar significativamente los resultados de salud de los adultos con alto riesgo de enfermedades cardíacas, especialmente de las personas con recursos limitados o con acceso limitado a alimentos saludables, incluso cuando la cantidad de comidas se reduce gradualmente con el tiempo”.
En el estudio participaron más de 100 adultos. La mitad recibió la dosis estándar: Diez comidas por semana durante 8 meses, mientras que la otra mitad recibió la dosis estándar durante los primeros 3 meses, seguida de una reducción gradual de una comida adaptada a las necesidades médicas por mes durante los siguientes 5 meses, hasta llegar a 5 comidas adaptadas a las necesidades médicas por semana durante el último mes del programa. Ambos grupos recibieron asesoramiento nutricional con un dietista y un programa interactivo de educación sobre salud cardíaca que incluyó Los 8 Pasos Esenciales Para Mi Salud de la American Heart Association, así como demostraciones de cocina adaptadas a las particularidades culturales, productos frescos, condimentos saludables y otros ingredientes para fomentar hábitos de alimentación saludables en el hogar que complementaron la dieta saludable proporcionada por las comidas entregadas a domicilio.
¿Cuáles son los hallazgos principales del estudio?
- Después de 8 meses, la calidad general de la dieta mejoró en ambos grupos. Los investigadores observaron una mejora de 3 puntos en una escala que mide en qué medida la alimentación se ajusta al patrón alimentario mediterráneo saludable para el corazón.
- Según una escala de seis ítems del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) para evaluar la seguridad alimentaria, los participantes tuvieron más del doble de probabilidades de alcanzar un mayor nivel de seguridad alimentaria después de 8 meses en cualquiera de los grupos del programa, en comparación con el inicio del estudio.
- La HbA1c, utilizada para medir el nivel de azúcar en sangre, disminuyó alrededor de un 0.5%, y la presión arterial sistólica y diastólica disminuyeron aproximadamente 4 mm Hg.
“Las mejoras en la calidad de la dieta y los factores cardiometabólicos clínicos se observaron en ambos grupos, lo que sugiere que el enfoque de reducción gradual de la dosis, cuando se complementa con el programa sobre alimentación saludable para el corazón y nutrición, tuvo efectos similares a los de la dosis de intervención estándar”, dijo Makarem.
Si bien se necesitan ensayos clínicos amplios y multicéntricos para confirmar estos resultados, los hallazgos sugieren que las intervenciones basadas en el concepto de “los alimentos son medicina” podrían ser una estrategia útil para mejorar los resultados relacionados con las enfermedades crónicas, especialmente en poblaciones con una alta carga de enfermedades cardiometabólicas, según Makarem.
“Ampliar los criterios de elegibilidad, mejorar la accesibilidad y optimizar los mecanismos de derivación de los profesionales de la salud a estos programas puede mejorar la calidad de la dieta y los resultados cardiometabólicos, aliviar la inseguridad alimentaria y mejorar la calidad de vida de los pacientes con afecciones complejas y crónicas”, afirmó. “Si se tiene en cuenta que más del 51% de los adultos estadounidenses tienen dos o más enfermedades crónicas, estas intervenciones son un enfoque prometedor para abordar la epidemia de enfermedades crónicas en comunidades de todo el país”.
“Este estudio es importante porque pone de relieve que una reducción gradual de la cantidad de comidas adaptadas a las necesidades médicas no necesariamente reduce la eficacia de este tipo de programa con el tiempo”, dijo el Dr. Kevin Volpp, director científico de la iniciativa Health Care by Food de la American Heart Association. “Esto es importante, ya que las comidas adaptadas a las necesidades médicas son costosas y este tipo de enfoque podría contribuir a mejorar la salud cardiometabólica de más personas de una manera más sostenible y que pueda ampliarse a mayor escala”.
Volpp, que no participó en esta investigación, es el director de Ralph and Beth Johnston Muller del Penn Center for Health Incentives and Behavioral Economics y profesor distinguido Mark V. Pauly del Presidente en la Facultad de Medicina Perelman y la Escuela Wharton de la Universidad de Pensilvania, en Filadelfia.
La American Heart Association lanzó la iniciativa Health Care by Food en 2023. La iniciativa busca mejorar la salud y reducir la carga de las enfermedades crónicas relacionadas con la dieta mediante la integración de intervenciones nutricionales basadas en la evidencia en los sistemas de salud.
Detalles, antecedentes, diseño y limitaciones del estudio:
- El estudio incluyó a 110 adultos (edad media de 63 años; 68% mujeres; el 47% se identificó como hispano y el 43%, como negro) con diabetes tipo 2 y presión arterial alta. El estudio se llevó a cabo entre 2024 y 2026 en la ciudad de Nueva York, y los participantes fueron reclutados en barrios con altas tasas de enfermedades crónicas y mortalidad prematura.
- Los datos se recopilaron al inicio y al final del programa de 8 meses. Los investigadores midieron el azúcar en sangre y la presión arterial, y utilizaron cuestionarios para evaluar los cambios en la calidad de la dieta, la seguridad alimentaria y el estado general de salud.
- Los investigadores examinaron los cambios dentro de cada grupo de participantes para cuantificar el impacto de las intervenciones y evaluar las diferencias en los resultados, a fin de determinar si las diferencias en la dosificación influían en dichos resultados.
Este estudio se realizó en un único lugar de la ciudad de Nueva York, lo que puede limitar la generalización de los resultados. Para confirmar estos hallazgos, se necesitan estudios más amplios y multicéntricos.
Los coautores y las declaraciones se indican en el resumen.
Las afirmaciones y conclusiones de los estudios presentados en las reuniones científicas de la American Heart Association son exclusivas de los autores y no constituyen necesariamente la política ni la posición de la Asociación. La Asociación no ofrece ninguna declaración ni garantía de ningún tipo en cuanto a su exactitud o confiabilidad. Los resúmenes que se presentan en las reuniones científicas de la Asociación no son revisados por expertos, sino que los paneles de revisión independientes los seleccionan y consideran en función del potencial que tengan de ser un aporte a la diversidad de temas y opiniones científicos analizados en la reunión. Los hallazgos se consideran preliminares hasta que se publiquen como un artículo completo en una revista profesional científica revisada por expertos.
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Recursos adicionales:
- Los recursos multimedia se encuentran en la columna derecha del enlace de la publicación.
- Comunicado de prensa en inglés
- Vínculo al resumen (sitio web en inglés); y el planificador del programa en línea de las Sesiones Científicas del 2026 de la American Heart Association (sitio web en inglés)
- Comunicado de prensa de la American Heart Association: Traditional Navajo medically tailored meals improved heart failure outcomes (sitio web en inglés) (julio del 2026)
- Comunicado de prensa de la American Heart Association: Access to healthy foods linked to improved quality of life for adults with heart failure (sitio web en inglés) (noviembre del 2025)
- Comunicado de prensa de la American Heart Association: For Black adults in food deserts, food delivery & dietary guidance reduced blood pressure (sitio web en inglés) (noviembre del 2025)
- Comunicado de prensa de la American Heart Association: ‘Food is medicine’ shows potential for improving diet quality and food security (sitio web en inglés) (junio del 2025)
- Sobre las Sesiones Científicas del 2026 (sitio web en inglés)
- Si desea obtener más noticias sobre las Sesiones Científicas del 2026 de la American Heart Association, síganos en X @HeartNews, #ScientificSessions26.
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