image: +20 años de colaboración entre el BSC y América Latina
Credit: BSC-CNS
La iniciativa EU-LAC Supercomputing Network for AI, presentada durante el Global Gateway Forum, busca mejorar la interoperabilidad de los recursos de supercomputación entre América Latina y Europa, y acelerar la competitividad de la inteligencia artificial y la supercomputación en ambas regiones. El proyecto, coordinado por el Barcelona Supercomputing Center-Centro Nacional de Supercomputación (BSC-CNS), se enmarca en la estrategia Global Gateway de la Unión Europea y forma parte de la Alianza Digital UE-América Latina y Caribe, puesta en marcha en marzo de 2023.
En un momento en que la supercomputación y la IA son herramientas clave para la innovación, el desarrollo científico y la competitividad, el proyecto trabajará en cuatro líneas principales: el diálogo político sobre la federación de recursos de supercomputación, la formación de capacidades, la aceleración de casos de uso y la integración de BELLA (Building the Europe Link with Latin America), una iniciativa conjunta que conecta las redes de ciencia, educación e innovación de Europa y América Latina a través de infraestructuras como EllaLink, un cable submarino de fibra óptica que une Portugal y Brasil desde 2021.
El consorcio, financiado por la Unión Europea, cuenta también con las siguientes instituciones europeas: CINECA supercomputing centre (Italia), CSC – IT Center for Science (Finlandia), the Institute for Systems and Computer Engineering, Technology and Science (Portugal), the Institute of Information Science (Eslovenia), the Jülich Supercomputing Centre (Alemania) and the National Institute for Research in Digital Science and Technology (Francia). El proyecto reforzará la colaboración científica con siete países latinoamericanos: Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, México y Uruguay.
El proyecto incluye un amplio programa de formación y escuelas de verano. En este marco, el BSC aportará su experiencia de más de 20 años de colaboración con instituciones de América Latina y el Caribe, así como su trayectoria en la formación de investigadores e investigadoras en supercomputación e inteligencia artificial. Esta contribución permitirá transferir conocimiento a nuevos equipos y fortalecer una comunidad científica conectada entre ambos lados del Atlántico.
“EU-LAC nace de más de dos décadas de trabajo conjunto y de una convicción: la supercomputación y la inteligencia artificial son más útiles cuando se desarrollan entre todos. De esta colaboración aprendemos tanto como aportamos, en un momento clave en el que la IA debe incluir nuestras lenguas y la diversidad de nuestras sociedades”, destaca Mateo Valero, director del BSC.
Esta apuesta por una IA inclusiva y representativa de la diversidad de ambos lados del Atlántico se reflejará también en el próximo Foro Digital Iberoamericano, que reunirá este martes 3 de noviembre en Madrid a referentes globales y altos representantes regionales en gobernanza y transformación digital. En el encuentro, articulado en torno a ejes clave como la Inteligencia Artificial, los derechos digitales y la ciberseguridad, el propio Mateo Valero ofrecerá una de las ponencias principales en el auditorio de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre.
IA para reducir el impacto de catástrofes naturales o del cambio climático en la producción del café
EU-LAC Supercomputing Network for AI no se limita a conectar máquinas, sino que parte de retos concretos de la región. Sus cuatro casos de uso son:
- Aplicaciones de la IA más eficientes en el uso de energía, con herramientas para monitorizar y reducir su huella de carbono.
- Modelos de lenguaje adaptados al español de América Latina y al portugués de Brasil, con la posibilidad de incorporar lenguas originarias.
- La simulación de alta resolución de terremotos y tsunamis.
- El impacto del cambio climático en la producción de café.
La selección de estos casos de uso se presentó en la Conferencia Latinoamericana de Computación de Alto Rendimiento 2026 (CARLA), en Córdoba, Argentina.
En global, los retos son clave no solo por el impacto científico y técnico, sino por responder a preocupaciones sociales. Según el informe sobre el estado del clima en América Latina y el Caribe 2025 de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), la sequía afectó hasta un 85 % del territorio mexicano. En este contexto, la supercomputación permite simular escenarios, anticipar riesgos y ofrecer a las autoridades información útil con antelación.
Varios de estos casos de uso conectan con trabajos ya en marcha en el BSC. Por ejemplo, el proyecto FIATLatam, liderado por el BSC e iniciado el pasado diciembre de 2025 con financiación de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), impulsa el desarrollo colaborativo de modelos de lenguaje y recursos de IA que reflejen la diversidad lingüística, los contextos y los sectores de la realidad latinoamericana, incluidas las variedades del español y del portugués. El proyecto parte de la recopilación, selección y preparación de conjuntos de datos en español latinoamericano y portugués de Brasil, con la posibilidad de incorporar lenguas indígenas, para adaptar modelos existentes como ALIA.
Brasil y México, nuevas infraestructuras para LATAM
Entre los socios y colaboradores del BSC en sus más de 20 años de historia figuran cerca de 60 instituciones de 14 países latinoamericanos (Argentina, Barbados, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Jamaica, México, Panamá, Perú, República Dominicana, Uruguay y Venezuela), y hoy el centro mantiene 10 proyectos activos. Brasil es el país con más proyectos compartidos, seguido de Chile, Colombia y Argentina.
La colaboración del BSC con los dos mayores países de América Latina, Brasil y México, ocupa hoy un lugar central. En México, el BSC acompaña el desarrollo de Coatlicue, el supercomputador público que, con una capacidad prevista de 314 petaflops, aspira a ser el más potente de América Latina. Esta infraestructura será el nodo central del Clúster Nacional de Supercómputo y se instalará en el Instituto Politécnico Nacional.
En Brasil, el BSC firmó en 2024 un memorando de entendimiento con el Laboratório Nacional de Computação Científica (LNCC) centrado en la investigación en IA. El LNCC opera el Santos Dumont, el superordenador más potente del país, con 27 petaflops, y se encargará de la gestión del nuevo superordenador de IA que el gobierno brasileño presentó en agosto de este año. Según el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de Brasil, esta infraestructura aspira a alcanzar los 7.200 petaflops para inteligencia artificial y estará a disposición de empresas, universidades, instituciones científicas y gobiernos que quieran entrenar modelos, investigar y desarrollar aplicaciones de la IA.
Con ambos socios, el trabajo se orienta al uso compartido de capacidades, a la investigación en gemelos digitales y al desarrollo de modelos de lenguaje. La idea de fondo es sumar en lugar de duplicar: unir a los centros de supercomputación de ambas regiones para que todos ganen en capacidad, conocimiento y autonomía tecnológica.
Uno de los ámbitos en los que esta cooperación entre el BSC y LATAM ha dado frutos más tangibles es en el estudio del impacto del cambio climático en la salud y la anticipación de brotes de enfermedades transmitidas por mosquitos, como el dengue, combinando datos climáticos, epidemiológicos y modelos de predicción.
Entre otras iniciativas, el BSC colabora también en el proyecto MAPHSA, enfocado en documentar y proteger el patrimonio arqueológico precolombino de Colombia y Brasil desarrollando métodos de vanguardia para la detección automatizada de sitios arqueológicos amenazados.