12-Mar-2026
Los cuervos no siguen a los lobos para cenar, sino que recuerdan dónde está la comida
American Association for the Advancement of Science (AAAS)Peer-Reviewed Publication
Nuevos hallazgos cuestionan la idea arraigada de que los carroñeros que buscan alimento suelen seguir a los depredadores para encontrarlo. Al estudiar el cuervo común, el lobo gris y el puma en el Parque Nacional de Yellowstone, los investigadores descubrieron que los cuervos rara vez siguen a los depredadores a lo largo de largas distancias; en cambio, se basan en su memoria espacial para regresar a los lugares donde se han producido muertes anteriormente. Las especies carroñeras que dependen de las muertes de los depredadores se enfrentan al reto de encontrar una comida distribuida de forma irregular, es impredecible y, a menudo, efímera, ya que muchos animales compiten por ella. Una hipótesis ampliamente aceptada sugiere que los carroñeros resuelven este problema ajustando sus movimientos para seguir a los grandes carnívoros hasta sus presas. Aunque con frecuencia se observa en campo a los carroñeros cerca de los carnívoros, no está claro si el comportamiento de seguimiento refleja la estrategia dominante de búsqueda de alimento. En cualquier caso, esta hipótesis ha sido difícil de evaluar debido al reto que supone rastrear simultáneamente a depredadores y carroñeros a grandes distancias.
Matthias-Claudio Loretto y sus colegas investigaron cómo los cuervos comunes localizan la carroña estudiando sus interacciones con el lobo gris y el puma en el Parque Nacional de Yellowstone. A menudo se ve a los cuervos viajando con los lobos y reuniéndose rápidamente alrededor de las presas recién cazadas. Loretto y su equipo plantearon la hipótesis de que los cuervos podrían basarse en la memoria y la predicción para volver a visitar las zonas donde los depredadores cazan con frecuencia, en lugar de seguirlos en tiempo real. Loretto y sus colaboradores utilizaron dispositivos GPS para rastrear los movimientos de cuervos, lobos y pumas durante dos años y medio, así como registros de cientos de presas de lobos y pumas. Contrariamente a lo que se había supuesto durante mucho tiempo, los autores descubrieron que era poco frecuente que siguieran a los depredadores a larga distancia. En lugar de ello, los cuervos regresaban repetidamente, a veces desde distancias de hasta 155 kilómetros, a zonas donde era habitual que los lobos mataran presas. Las interacciones entre cuervos y pumas eran poco frecuentes. Los resultados indican que los cuervos se basan en la memoria espacial y consideran las zonas con una alta densidad histórica de presas como lugares predecibles para la búsqueda de alimento. Según los autores, esto sugiere que la navegación y la memoria, más que el seguimiento en tiempo real de los depredadores, desempeñan un papel dominante en la forma en que los cuervos localizan las fuentes de alimento.
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