Un esfuerzo de conservación de 30 años ha ayudado a la boca de un dragón de Galápagos (Galvezia leucantha subsp. leucantha), una especie en peligro crítico de extinción, a recuperarse de apenas seis individuos hasta alcanzar una pequeña población silvestre cuidadosamente manejada.
Tras años de esfuerzos de conservación y la plantación de 94 ejemplares propagados en vivero, reintroducidos en Playa Tortuga Negra y Caleta Tagus, la población adulta silvestre pasó de seis individuos en 2007 a 28 adultos saludables en la actualidad: 20 en Playa Tortuga Negra y 8 en Caleta Tagus.
En 2021, el proyecto registró por primera vez evidencia de regeneración natural de plántulas en estado silvestre, un hito importante que demostró que las plantas reintroducidas podían reproducirse de manera natural y generar una nueva generación en condiciones silvestres. Aunque estas primeras plántulas no sobrevivieron a una sequía posterior, su aparición representa un paso importante hacia una población autosostenible y demuestra el valor de los esfuerzos de restauración a largo plazo.
Su pérdida también pone de manifiesto uno de los principales desafíos que aún persisten: la escasez de agua continúa siendo una de las mayores amenazas para esta planta en peligro crítico de extinción.
El estudio completo ha sido publicado en Nature Conservation, una revista científica de acceso abierto.